Operación Baldur

La intrépida aventura del U-47 en Scapa Flow

La operación Baldur, se produjo el día o mejor dicho la noche del 13 de octubre de 1939, en la que un submarino alemán, el U-47,al mando del cual se encontraba el Capitán Gunther Prien penetró en la bahía de Scapa Flow y hundió el HMS Royal Oak, un acorazado de 29.000 Toneladas, construido y botado en la Primera Guerra Mundial, pero que aún por esas fechas, habiendo sido reformado, estaba de servicio.

Scapa Flow era un lugar considerado seguro por el mando británico. La bahía, situada en la isla Pomona,al noreste de Escocia, tenía unas medidas de 21km de ancho por 16k de largo, lo que la hacían ser un lugar apto para albergar una flota importante. Además, después de la Primera Guerra Mundial, todos los accesos a la bahía tenían pecios de barcos hundidos y redes de protección contra submarinos instaladas (aunque la mayor parte de ellas estaba en desuso), por lo que se consideraba un lugar poco menos que impenetrable.

Por parte del mando alemán, Scapa Flow les suponía una espina clavada. Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno británico había considerado que esa localización era un enclave seguro para tener anclados y confinados la flota de alta mar alemana en virtud del armisticio firmado entre los dos ejércitos. El  Contraalmirante alemán Ludwig Von Reuter da la orden de hundir su propia flota y 74 buques de guerra alemanes se fueron al fondo de la bahía, antes que sufrir la vergüenza de la derrota.

Así pues, con estos antecedentes, el capitán Karl Dönitz se propone hacer un ataque contra la bahía al considerar que podía albergar en su interior una flota importante a la vez que asestaría un golpe moral importante al ejército Británico.

Durante la década de 1930, un espía alemán llamado Alfred Wehring, se instala en la zona y empieza a recopilar información sobre la base. Esta información recogida junto con la obtenida por un submarino en el mes de septiembre y las fotografías de reconocimiento aéreo, es la que utiliza Dönitz para elaborar su plan. De todos los datos recopilados, se llega a la conclusión que hay un canal vulnerable, a través del cual se puede penetrar en la bahía sin ser detectado. Las redes de defensa que protegían el canal Kirk Sound, llevaban tiempo sin ser reparadas. Aunque esta circunstancia favorece el proyecto, la poca profundidad del mismo, tan sólo 7 metros, hacen que para acometerlo, el submarino tenga que navegar en superficie, por lo que se busca una fecha en la que las mareas sean altas, y se determina que los días 13 y 14 de octubre, son una fecha óptima, por haber luna nueva.

El Uboot U-47

Fuente de la fotografía: ww2-weapons.com

Dönitz escoge al capitán Gunther Prien para llevar a cabo la misión, y éste parte el día 8 de octubre con su tripulación a bordo del submarino U-47, en una misión secreta, la cual no es revelada a sus hombres hasta el día  12 de octubre, cuando se hallaban a 2 millas del objetivo. Pasaron el día 13 sumergidos hasta que por fin, a las 0:58h pusieron rumbo a Kirk Sound. Tras un incidente en la entrada del canal, donde se quedaron enganchados en los pecios hundidos, logran zafarse y ponen rumbo hacia el interior de la bahía, donde tras recorrer unos 5 km, divisan la silueta del acorazado HMS Royal Oak. Prien da las órdenes oportunas para iniciar el ataque y el oficial Engelbert Endrass lanza 4 torpedos. Uno de los torpedos, se queda inutilizado dentro del tubo del submarino, y los otros 3 salen hacia su objetivo. Sólo uno de los 3 torpedos hace blanco en la punta de la proa y atraviesa el casco sin explotar a las 01:04h., lo que genera un pequeño temblor en el buque, en el que dormía su dotación. Mientras la tripulación busca el origen de la explosión, Prien ordena una maniobra de viraje para disparar su torpedo de popa, el cual tampoco da en el blanco. Entonces ordena recargar los torpedos de proa e iniciar la maniobra para apuntar de nuevo al acorazado. Finalmente, a las 01:23h., los tres torpedos lanzados impactan en la zona central del buque y abren un boquete de 9m. Al cabo de unos 15 minutos., el acorazado HSM Royal Oak, se hunde rápidamente con 1253 marineros a bordo, de los cuales fallecen 833 y sobreviven 420.

HMS Royal Oak

 Fuente de la fotografía: Tr.wikipedia.org

Inmediatamente después del ataque, el U-47 emprende la huida. Esta vez, el trayecto es más placentero que el de ida, y consiguen llegar a mar abierto después de 1 hora de haber lanzado el ataque.

Emprenden el camino de vuelta a Alemania, donde llegan el 17 de octubre. Atracan en el puerto de Wilhelmshaven. Nada más llegar, la tripulación es trasladada a su base en Kiel y luego a Berlín, donde son paseados por la capital y vitoreados por los Berlineses en su camino hacia la Cancilleria; Hitler recibe a toda la tripulación y le impone la Cruz de Caballero a Gunther Prien y la Cruz de Hierro de Segunda Clase al resto de la tripulación. Karl Dönitz es ascendido a contralmirante.

Ruta seguida por el U-47 en Scapa Flow

Fuente de la fotografía: es.wikipedia.org

Fuentes del texto: scapaflowwrecks, exordio, senderosdelahistoria

 

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