La fuga de Island Farm

El 10 de marzo de 1945, un grupo de 70 prisioneros alemanes que estaban confinados en el campo de Island Farm, en la población de Bridgend, consiguieron fugarse a través de un túnel que habían estado excavando desde uno de los barracones.

El campo de Island Farm fue destinado como campo de prisioneros a partir de 1944, cuando las tropas aliadas ya habían desembarcado en Normandía. En aquel momento surgió la necesidad de ir recluyendo a los soldados que se iban capturando por el avance a través de Europa y para los que se barajaban diferentes destinos. Island Farm tan solo fue uno de los muchos campos de prisioneros que los albergaron. En un principio el recinto estaba destinado a soldados y oficiales, pero con el paso del tiempo se decidió que solamente hubieran oficiales. Éstos llegaron en noviembre de 1944 y no tardaron en organizarse para organizar una fuga, puesto que tan solo 4 meses más tarde tuvieron listo el túnel por el que se escaparon.

Primer intento de fuga fallido

Los guardias ingleses frustraron un primer intento el 16 de enero de 1945. Aquel día descubren un túnel a punto de finalizarse. Como consecuencia de un chivatazo, dos guardias entran con una barra de hierro en uno de los barracones para realizar una inspección. Tras sospechar de una baldosa que estaba frente a la estufa, la levantan y se encuentran con la boca de un túnel en el que estaba trabajando un prisionero. Aquel descubrimiento provocó que se aumentara la vigilancia y se controlase más a los internos. En aquella época, el comandante del campo era el Teniente Coronel Darling, un veterano de la Primera Guerra Mundial que había sido hecho prisionero por los alemanes y se había fugado llegando a Inglaterra a través de Holanda. Su experiencia en ese sentido le decía que seguramente tenía que haber una segunda galería en construcción, porque los túneles de escape siempre se hacían a pares. De entrada, si se localizaba uno de los dos, aún quedaba otro para fugarse y además, el descubrimiento de una galería producía un efecto satisfactorio en los guardias ya que creían que se había desbaratado el plan de fuga y relajaban la vigilancia. Darling había establecido unos protocolos con el Jefe de Policía William May para capturar a los posibles fugados y establecen un perímetro de 3 millas alrededor del campamento sobre el que actuarían sus hombres en vez del ejército. Pero con todo y con eso, este protocolo no logra evitar una fuga posterior.

Guardia vigilando la valla del campo de prisioneros

Fuente de la fotografía: offthebeatentrackinwales.wordpress.com

La construcción del túnel definitivo en Hut9

Por un motivo de seguridad y a fin de evitar delaciones, los participantes desconocían cuáles iban a ser sus compañeros de viaje. La consigna dada de prohibir hablar entre ellos fue tan efectiva que a día de hoy se desconoce la identidad de los cabecillas del plan. Fueran quienes fuesen lo cierto es que se ponen manos a la obra: Lo primero es decidir el emplazamiento del túnel. El barracón más cercano a las alambradas es Hut9, por lo que es escogido para su construcción. Cuanto más cerca se esté de la valla, menos habrá que excavar y antes se acabará la obra. Ahora hay que buscar el sitio idóneo para empezar a perforar y se decide excavar bajo una cama. El pozo vertical mide 2’7 m. desde el suelo hasta el techo del túnel, y sus dimensiones son de 90cm x 90 cm. con una longitud de 20m hasta la salida. Como obra de ingeniería, la construcción de la galería plantea varios problemas: En primer lugar, el material del que está hecho el suelo en donde se excava es arcilloso. Lo que por un lado puede parecer una ventaja ya que obviamente la arcilla es más blanda que la roca y permite avanzar más rápido en los trabajos, por otro lado comporta un serio peligro y hay que apuntalar las paredes y el techo para evitar derrumbes a medida que se va excavando. Pero…¿De dónde sacar la madera necesaria?. Unos bancos robados de la cantina y parte de las patas de las camas (fueron cortadas todas a la misma altura para no levantar sospechas) sirven para ese propósito.

Esquema del tunel construido en Hut9

Fuente de la fotografía: islandfarm.fsnet.co.uk

Otro tema a solucionar son los escombros que se van generando: La arcilla que se va evacuando es de diferente color a la tierra que hay en superficie, por lo que para deshacerse de la misma no vale la opción de mezclarla con la del exterior. A alguien se le ocurre una solución. En uno de los barracones hay una habitación que no se utiliza y que está tapiada. Se puede hacer un agujero disimulado y a través del mismo se pueden ir lanzando bolitas de la arcilla compactada al interior, con lo que quedan fuera de la vista de los guardias, siempre y cuando se tenga la precaución de que no supere el nivel de las ventanas, porque entonces se vería desde fuera. Este ingenioso sistema fue ocultado por los fugados y era un misterio hasta mediados de los años 80, cuando fue desvelado por culpa de un acto vandálico que tiró abajo la pared tapiada, saliendo desparramadas las bolas de arcilla. El suministro eléctrico del interior del túnel se consiguió conectando unos cables a la alimentación del barracón y la ventilación del mismo se hizo con una bomba manual conectada a una tubería hecha con latas de leche condensada. Lo que se desconoce hasta la fecha son las herramientas utilizadas para su construcción, aunque se cree que fueron utilizados cubiertos y latas de conserva adaptados para poder excavar. ¿Y cómo lograr amortiguar el ruido?. Pues con el clásico método de los cánticos. Los prisioneros cantaban canciones típicas alemanas a todas horas, por lo que los encargados de excavar tenían cobertura acústica.

Garfield Davies casi frustra la fuga

Sólo hubo un momento de pánico en el que estuvo a punto de dar al traste con el plan de fuga. Un granjero local llamado Garfield Davies se encuentra arando su campo contiguo al campamento y se da cuenta que hay un grupo de prisioneros junto a la valla que están muy interesados en ver por donde va pasando. A medida que se aleja, observa por el rabillo del ojo que los prisioneros pierden interés, pero cuando vuelve a aquella zona, vuelve a contemplar como los prisioneros se muestran un poco inquietos. El arado ha de pasar por encima de una piedra plana que hay justo en medio, pero Garfield decide rodearla para no dañarlo. Al día siguiente, entendió el porqué de aquella agitación entre los prisioneros: La piedra plana cubría la salida del túnel y al golpearla podía haber descubierto la salida o haber causado un derrumbe.

Salida del tunel en el campo de Davies

Fuente de la fotografía: islandfarm.fsnet.co.uk

La fuga definitiva de Island Farm

El túnel se ha finalizado y se fija como fecha el 10 de marzo de 1945. Es de noche. Después de las 22:00h los prisioneros pasan el último recuento antes de acostarse. Se ha dispuesto que los primeros grupos de 3 o 4 hombres vestidos con ropas civiles accedan a la galería. Todos ellos llevan mapas de las zona, una brújula para poder orientarse y documentación falsa. El suelo del túnel por el que empiezan a avanzar está forrado con ropa vieja para evitar que la ropa se manche de barro y las luces del túnel cumplen con un doble propósito: Van iluminando el camino y también sirven para advertir de un peligro: Un prisionero apaga las luces cuando el guardia que hace una ronda exterior está cerca y las vuelve a encender cuando se aleja. Poco a poco van saliendo por el otro extremo hasta completar la cifra más aceptada de 70 prisioneros fugados. Habían acordado como punto de encuentro un árbol alto que se encontraba a 150 m. de la salida. Ese recorrido lo hacían a través de campo abierto hasta llegar a cubierto. Pasadas las 2:15h le toca el turno de salir a un oficial de la Luftwaffe llamado Hermann Schallemberg. Cuando está atravesando el campo es descubierto por un guardia que le da el alto y efectúa un disparo. En la confusión que sigue, un guardia cae por el hueco de salida del túnel, lo que provoca que un grupo de fugados que están escondidos en unos arbustos estalle en carcajadas.

Sección del tunel construido por los prisioneros

Fuente de la fotografía: terradat.co.uk

Los primeros 11 evadidos son arrestados y a partir de ahí se inicia la persecución de todos los demás. Algunos de ellos logran recorrer distancias considerables de casi 200 kms ya que logran llegar hasta Birmingham pero fueron todos capturados. La opinión pública se escandalizó y acusaron a los guardias del campo de negligencia. Fue tal el revuelo provocado, que poco después del episodio sus 1634 prisioneros fueron trasladados a otro campo de prisioneros (el campo 181) y Island Farm fue renombrado como Campo Especial XI, quizás en un intento de pasar página. En el año 2003, una empresa llamada Terradat localizó el túnel con la ayuda de un georadar y éste se ha vuelto a abrir. A pesar del tiempo transcurrido desde su construcción se hallaba en un buen estado de conservación, ya que incluso las maderas que se habían utilizado para apuntalarlo estaban aún en su sitio.

 

Recientemente se ha publicado la noticia del fallecimiento de Dick Churchill, el último superviviente de los hombres que el 24 de marzo de 1944 se fugaron de Stalag Luft III.

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