Montañas Owl, las fabricas nazis subterráneas

Nos encontramos en 1943. Los aliados están realizando campañas de bombardeos sobre territorio alemán en las que la USAF americana de día y la RAF inglesa de noche hostigan los centros industriales del III Reich con el objetivo de golpear en el corazón de la maquinaria de guerra alemana. Hitler, consciente del daño que pueden provocar estas campañas en el devenir del conflicto, ordena el traslado de varios centros productivos a complejos subterráneos desde donde poder seguir alimentando su maquinaria bélica. Es así como nace Riese, un proyecto de construcción de fábricas subterráneas bajo el Castillo de Książ y en diversas localizaciones bajo las montañas Owl que se encargó inicialmente a la compañía Schlesische Industriegemein Schaft A, para pasar a ser gestionada por la Organización Todt en Abril de 1944, reforzada en Julio de 1944 por las empresas que estaban trabajando en La Guardia del Lobo. Para que nos podamos hacer una idea de las dimensiones de Riese, destacamos que Albert Speer, arquitecto de Hitler y ministro de Armamento y Guerra estimaba en sus memorias que existían unos 213.000 m3 de túneles, 58 km de carreteras con 6 puentes y 100 km de tuberías y cifraba su coste en 150 millones de marcos. La red tejida bajo tierra estaba formada por varios sistemas que se localizan en el Castillo Książ, Jugowice, Osówka, Soboul, Sokolec, Walim-Rzeczka y Włodarz, siendo este último el más grande de todos ellos.

Una de las entradas al complejo de Riese

Fuente de la fotografía: Flickr.com

No era casual la elección de estas localizaciones, con una gran tradición minera y ubicadas en una zona de difícil acceso. La mano de obra que perforaba la montaña estaba formada en su mayor parte por prisioneros de varias nacionalidades como polacos, checoslovacos, rusos, griegos e italianos, a parte de prisioneros del campo de concentración de Gross-Rossen y aunque hay un baile de cifras, la más aceptada es la de 13000 trabajadores de los cuales unos 5000 perdieron la vida debido a las condiciones a las cuales estaban sometidos. Ellos fueron los responsables de la construcción de salas como diversos tipos de almacenes (en uno de los cuales aún se encuentran abandonados sacos de cemento de la época), depósitos de agua, búnkers, un hospital (en el complejo de Włodarz), una red de alcantarillado, líneas telefónicas y de electricidad. Los sistemas de ventilación mantienen el aire interior a una presión superior que en el exterior y existe también un pequeño ferrocarril utilizado en su día para ayudar en las tareas de construcción. Parte de los túneles y salas se encuentran sin ningún tipo de revestimiento, con la roca desnuda, aunque otras fueron reforzadas con acero y hormigón. Los túneles construidos en Włodarz miden 3m de ancho x 2,5 m de alto, llegando algunos a medir 50m de ancho x 10m de alto. Decir también que bajo el Castillo de Książ se excavan 2 km de túneles junto a un foso de 50m para instalar un ascensor. Y en el complejo de Osówka hay varias salas sin terminar entre las que destaca una gran sala inacabada. En la parte exterior de las montañas se construyeron diversos cuarteles, bunkers, almacenes y puestos de guardia que daban acceso a los complejos subterráneos. En las inmediaciones de la antigua mina de Wenceslao existe un complejo de edificios en ruinas entre los que destaca uno llamado “La Campana”. Esta construcción ha desatado todo tipo de teorías fantásticas (desde experimentos antigravitatorios hasta fabulaciones tipo ovni), aunque lo cierto es que varios investigadores concluyen que lo más probable es que esta estructura corresponda a los restos de una torre de refrigeración industrial.

Estructura conocida como La campana

Fuente de la fotografía: history.ca

Al finalizar la guerra, los soviéticos vaciaron varios de los complejos para llevarse consigo la tecnología allí desarrollada y sellaron sus entradas originales (se entabló una auténtica carrera entre rusos y americanos por hacerse con los conocimientos en la denominada Operación Paperclip). Muchas de las localizaciones se perdieron y hay infinidad de hipótesis sobre el contenido de la parte desconocida. Se habla de que podrían albergar tesoros nazis como la famosa Cámara de Ambar de San Petesburgo o obras de arte aún desaparecidas, armas en desarrollo, etc. Hoy en día tan solo están abiertos al público Osówka,Włodarz y Walim-Rzeczka y se conocen 100.000 m3 de la red, por lo que una rápida resta nos dice que si Speer estaba en lo cierto, se conoce menos que lo que queda por descubrir. En la Localidad Austríaca de St Georgen an der Gusen se encontraba otro enorme complejo subterráneo que constaba de unas instalaciones que ocupaban 50.000 metros cuadrados y tenían más de 10km de túneles que discurrían a una profundidad media de 30-40m, lo que los hacía invulnerables a ataques aéreos. Se trata del proyecto “B8 Bergkristall”, destinado a la producción del Messerschmitt Me 262, el caza a reacción alemán destinado a acabar con la supremacia aliada. Hitler creía que la puesta en escena de este avión podía dar un giro de 180º al conflicto e impulsa este proyecto para el que se utiliza obra de mano esclava salida del campo de concentración de Gusen II.

Túneles pertenecientes al complejo Riese en Walim

Fuente de la fotografía: Flickr.com

La construcción del complejo se inicia y se compagina con el montaje de los fuselajes y las alas de los aparatos, que son llevados por ferrocarril hasta varias localizaciones en el sur de Alemania y Bohemia, en donde se acoplan las turbinas y se ponen a punto para entrar en servicio. El proyecto era tan secreto que ni los propios pilotos conocían la procedencia de los aviones ni de sus piezas. En verano de 1944 empieza la producción que se calculaba tenía que llegar a las 1250 unidades mensuales en su máximo esplendor, cifra que los informes de inteligencia aliada reducen a un total de 987 unidades construidas durante todo el tiempo en que las instalaciones estuvieron operativas. Al finalizar la contienda, Himmler ordenó dinamitar las instalaciones junto a sus trabajadores, aunque finalmente no se cumplió y cuando las tropas americanas entran en la zona en mayo de 1945 sellan las instalaciones (El día 3 de mayo se paraliza la producción). Para cuando el ejército ruso llega a finales de julio de 1945, los americanos ya se han llevado abundante información y se quedan en el complejo hasta noviembre de 1947, cuando intentar volar la red de túneles tras haber vaciado su contenido.

Túneles inundados a los que se accede en barcas

Fuente de la fotografía: onlyinpoland.com

En la actualidad se puede acceder a parte de las instalaciones ya que hay zonas que están abiertas al público. Eso sí, se ha de realizar una inscripción en el Ayuntamiento de St Georgen para poder concertar una cita. Como curiosidad decir que gran parte de los túneles se han rellenado con cemento para poder asentar el terreno y permitir la construcción de viviendas en la superficie.

Recientemente han salido publicadas varias noticias del hallazgo (1, 2, 3, 4) y de la excavación (1) de un tren supuestamente repleto de oro en este sistema de túneles subterráneos.

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