El silo de grano de Stalingrado

Uno de los hechos más heroicos y relevantes del frente oriental fue sin duda la defensa del silo de grano de Stalingrado por parte de 50 soldados soviéticos frente a tres divisiones del ejército alemán.

El silo de grano era un objetivo estratégico de primer nivel ya que por un lado constituía un bastión bien situado y casi inexpugnable que frenaba el avance del ejército alemán desde Tsarista hasta el río Volga y por otro lado contenía reservas de cereales que ayudarían bastante a la intendencia germana. Los alemanes trataron por todos los medios de tomar la posición, a la que se atacó incansablemente con artillería, fueron cercados con tanques y en una última fase se combatió cuerpo a cuerpo.

Andrey Khozyaynov, infante de marina, es el único superviviente de un grupo aproximado de 50 hombres (30-35 soldados a los que el día 17 de septiembre se les unieron 18 más de infantería de marina) que defendieron la posición desde el día 14 hasta el 22 de Setiembre de 1942. Fue capturado y escribió el relato de lo que fueron aquellos días.

La noche del día 17 de septiembre recibió la orden de unirse al grupo de defensores del silo. Al día siguiente repelieron 10 ataques mientras dentro de los almacenes se vivía un infierno. Había una atmósfera asfixiante y fantasmal creada por el humo provocado por el incendio de las reservas de grano, las altas temperaturas y la falta de alimento y agua de los sitiados. Durante el día se defendía el edificio desde arriba y por la noche se formaba un anillo de defensa para impedir que fuera tomado. Por la mañana del día 20 los alemanes se acercan a bordo de un tanque con bandera blanca y piden a los soviéticos que entreguen la posición, a lo que los defensores les contestan volando el tanque. Hacia el mediodía un grupo de 12 tanques atacaron desde corta distancia el silo, mientras tropas de infantería intentaban acceder al interior siendo repelidos por los francotiradores. Aquel mismo día los defensores perdieron las dos ametralladoras maxim de que disponían. Los alemanes siguieron atacando el granero y lograron penetrar en su interior, donde disparaban a ciegas contra todo lo que se movía, ya que no se podía ver nada. Los rusos contraatacaron y esa noche, el teniente Khozyaynov dejó salir a sus hombres que tropezaron con una batería de morteros enemiga. Los alemanes huyeron abandonando pan y agua, lo que restituyó un poco a los maltrechos soldados rusos. Khozyaynov se desmaya y cuando recupera el conocimiento se encuentra prisionero.

La batalla prosigue hasta el día el día 22 en el que finalmente lo que quedaba de las 3 divisiones alemanas logra el control del silo y pueden avanzar posiciones. Asimismo, logran apagar el incendio del interior y por lo tanto utilizar el grano para abastecerse.

Sitio al silo de grano de Estalingrado

Fuente de la fotografía: www.war44.com

Fuente de los textos: forum.axishistoryzweiterweltkriegstalingradtoursww2today

 

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2 comentarios sobre “El silo de grano de Stalingrado

  • el enero 28, 2015 a las 11:32 pm
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    Si esos 50 defensores, en vez de soviéticos, hubieran sido anglo-americanos, ya se habrían realizado 20 películas, 14 series, 18 documentales, etc. etc.

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    • el enero 29, 2015 a las 5:56 am
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      La defensa del silo de grano es una de las grandes historias de la contienda. Lo que tuvieron que vivir estos 50 defensores dentro tuvo que ser épico. No me puedo imaginar cómo pudieron aguantar durante el tiempo que duró el asedio. Un saludo, Hades.

      Respuesta

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