Traslado de la Balsa de la Medusa del Louvre

A principios de 1938 se desencadenan toda una serie de acontecimientos que hacen que los responsables de la Dirección de los Museos Nacionales Franceses empiecen a diseñar planes para poner a salvo las obras de arte antes de que caigan en manos del ejército alemán. Así pues, a medida que se empieza a temer la posibilidad de una pronta invasión se toma la decisión de evacuar las obras de arte del Louvre hacia zonas de la Francia central, en un intento de protegerlas de posibles ataques a objetivos militares que puedan dañarlas. Jacques Jaujard, director de Museos Nacionales Franceses ordena evacuar las obras del museo del Louvre junto a otras obras importantes como la Mona Lisa o la Venus de Milo. El principal problema con el que se encuentran los técnicos que preparan el traslado de La Balsa de la Medusa es su tamaño. La tela tiene unas dimensiones de 491 cm × 716 cm, lo que hace de su traslado una empresa bastante complicada.

El traslado de la Balsa de la Medusa del Louvre

Fuente de la fotografía: Pinterest.com

Se decide que las obras que tienen un gran tamaño seas trasladadas en unos camiones que pertenecen a la Comédie-Française y que son utilizados para mover grandes escenarios. Así pues, en otoño de 1939 se inicia el traslado, y al igual que con la Mona Lisa, éste se hace al anochecer. La operación empieza bien, siguiendo el ritmo planificado, y los puentes que se van encontrando en París, no suponen ningún problema, ya que habían tenido en cuenta sus medidas. El problema surge en Versalles, cuando los cables que suministran electricidad al tranvía topan con el cuadro. La solución la aportan una cuadrilla de empleados de la compañía telefónica, que van precediendo al cuadro con unas largas varas hechas de material aislante con las que van apartando los cables.

Recientemente se ha vuelto a hablar (a consecuencia de la aparición de una película protagonizada por George Clooney) de un grupo de hombres pertenecientes al ejército aliado, conocidos como los Monuments Men, que velaron por la conservación de las obras de arte en las zonas de guerra y por su recuperación de depósitos habilitados por los alemanes.

El 22 de febrero 2016 narramos un resumen de esta anécdota en el programa Tarda de Radio, en el que colaboramos asiduamente. Podéis escucharla accediendo a este enlace.

Esta anécdota la narramos en el programa Stock de Radio, junto a Manolo Garrido

Facebooktwittergoogle_plusmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

siete + dieciocho =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: