Serie rompiendo mitos (2):Roosevelt y el coche de Al Capone

La utilización de la limusina de Al Capone por el presidente americano Roosevelt es otra de las leyendas urbanas que circulan por la red que ahora desmiente un portal de internet aportando pruebas bastante sólidas

Hoy nos toca desmontar otra de las leyendas que andan circulando por la red sobre la Segunda Guerra Mundial, y aunque en un principio nosotros también dábamos por buena esta noticia, debemos desmentirla. Según la historia oficial, el día 7 de diciembre de 1941, Japón lanza un ataque contra la base militar americana de Pearl Harbor. Como consecuencia, en las horas posteriores al ataque, Estados Unidos le declara la guerra el día 8 de diciembre. Para hacer esta declaración, el presidente Roosevelt necesita que el Congreso la apruebe, por lo que prepara un discurso para presentarlo a la cámara. El problema surge, cuando los servicios secretos del presidente,temerosos de que algún simpatizante con la causa japonesa o alemana perpetre un atentado, se dan cuenta que no poseen un coche blindado para trasladar a Roosevelt con seguridad desde la Casablanca hasta el Capitolio. La limusina que utiliza normalmente no posee el blindaje necesario, y tampoco pueden comprar un coche adecuado puesto que una ley federal prohíbe el gasto de más de 750 dólares para la adquisición del coche presidencial.

Cadillac de Al Capone presuntamente utilizado por Roosevelt

Fuente de la fotografía: forgottenhistoryblog.com

Un antiguo agente del servicio secreto llamado Reilly propuso una solución de emergencia: Cuando se produjo la detención de Al Capone en 1928, se le confiscó un Cadillac Sedan que cumplía con las exigencias demandadas por los servicios secretos para proteger a Roosevelt,por lo que un grupo de mecánicos estuvo trabajando frenéticamente durante la noche del 7 de diciembre para tener a punto el automóvil para el día siguiente. Finalmente, Roosevelt lo utilizó y cuando el propio Reilly le comentó que el coche pertenecía a Al Capone, Roosevelt le dijo: “Espero que al Sr. Capone no le importe”.

Hasta aquí la historia tal y como la conocíamos hasta el momento, pero han aparecido nuevas informaciones que cuestionan esta historia y que son las siguientes:

La primera y más importante la podemos ver a continuación en la siguiente fotografía tomada el 8 de diciembre cuando la comitiva presidencial abandona la Casa Blanca para dirigirse al Capitolio. El coche del presidente no coincide con el coche de Al Capone

Comitiva presidencial de FDR dirigiéndose al Capitolio

Fuente de la fotografia: myalcaponemuseum.com

En segundo lugar, el coche de Al Capone fue embarcado hacia Inglaterra en 1928 y fue revendido en 1958 a un nuevo propietario llamado Tony Stuart quien tenía la esperanza de venderlo a algún americano, tal y como se ve en la siguiente noticia aparecida en un periódico inglés. Durante aquel tiempo participó en varios espectáculos y ferias ambulantes, siendo presentado como el coche de Al Capone.

Noticia aparecida en la prensa sobre la subasta del coche de Al Capone

Fuente de la fotografia: myalcaponemuseum.com

Finalmente el coche es comprado por un empresario chocolatero canadiense llamado Harley Neilson según aparece en una nota de prensa fechada el 28 de abril de 1958

Noticia aparecida en la prensa sobre la venta del coche

Fuente de la fotografia: myalcaponemuseum.com

Y para finalizar vemos como el mismo coche es adquirido por el museo de Niagara Falls, Canadá

Coche exhibido en el museo Niagara Falls

Así pues, os incluimos toda esta documentación y os dejamos enlace a  la página web del autor que ha realizado una exhaustiva investigación sobre el tema del coche de Al Capone para que vosotros mismos podáis juzgar si el coche fue o no fue utilizado por Roosevelt. Bajo mi punto de vista y hasta este momento es innegable que la palabra del agente del servicio secreto Reilly, quien incluyó este hecho en sus memorias, tiene mucho peso pero viendo las pruebas aportadas por este portal se generan muchas dudas y preguntas Este es el enlace a dicha página

Fuentes del texto: myalcaponemuseum

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