Los aliados y Leonardo Da vinci

En la primera mitad de agosto de 1943, los aliados inician una dura campaña de bombardeos sobre Milán. La ciudad italiana tiene un buen tejido industrial con el que los aliados quieren acabar para dar un duro golpe a los suministros que abastecen al ejército italiano. El día 14 de agosto, una de las bombas arrojadas cae justo al lado del convento de Santa María Delle Grazie, lugar en el que se conserva el fresco de La Última Cena, de Leonardo Da Vinci. La explosión del artefacto causa importantes daños al edificio, aunque no causas víctimas puesto que los frailes tienen tiempo de salir huyendo en dirección a un refugio. Pasado el ataque se comprueba que la pared del refectorio que contiene el mural no ha sufrido daños, lo cual parece inverosímil, puesto que una bomba incendiaria cae en la sacristía del convento y provoca un incendio que no llega a afectar a la obra, parapetada tras sacos terreros. Esta alegría dura poco, puesto que aquella noche se realiza un nuevo ataque que provoca que una bomba de 2000 kgs de peso impacte en un claustro del convento. El efecto de la explosión es demoledor y de las cuatro paredes del refectorio solo aguantan en pie dos, una de las cuales es la que contiene la obra. Los monjes atribuyeron su salvación al hecho de que el 15 de agosto es el día de la Asunción de la Virgen, patrona del convento, por lo que este hecho se conoce como el Milagro de Milán.

La pared que contiene la Santa Cena, tapada tras la lona

Fuente de la fotografía: settemuse.it

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