La cámara Primarflex

La cámara fotográfica Primarflex ayudó en misiones de reconocimiento del terreno debido a su gran calidad

Uno de los inventos más codiciados por los aliados era la cámara fotográfica Primarflex. El motivo era que cuando los norteamericanos empezaron a preparar los desembarcos, como primer objetivo para diseñar las acciones, se propusieron el hacer reconocimientos fotográficos del terreno. Para ello se emplearon a fondo, puesto que a parte de los reconocimientos aéreos, realizaron fotografías desde submarinos para poder tener un punto de vista muy parecido al que tendrían las tropas al saltar al agua. La única pega era que los equipos fotográficos de los que se disponían, no tenían unas buenas ópticas, con lo que detalles importantes que definían el terreno pasaban desapercibidos, y lo que es peor, no se podía tener un mapa claro de obstáculos o indicaciones precisas para orientar a los soldados. La solución pasaba por hacer las fotografías con una cámara denominada Primarflex, la cual tenía la capacidad técnica necesaria, aunque eso sí, tenía la desventaja de que se producían pocas unidades y para colmo, en Alemania.

Cámara Primarflex

Fuente de la fotografía:  flickr.com

¿Y cómo llegaron a la conclusión que la Primarflex era la cámara apropiada?. Justo antes de la Batalla de Tarawa se empezaron a realizar misiones de vigilancia y reconocimiento desde submarinos para poder vigilar estas islas. En un principio se montaron las cámaras que utilizaba la Marina americana pero no dieron los resultados esperados. Fue entonces cuando un capitán de submarino aficionado a la fotografía montó su propia Primarflex y funcionó de maravilla. Le comentó los resultados a varios capitanes quienes la solicitaron para sus submarinos. Aunque no habían unidades de la cámara disponibles, la Marina se pudo hacer con 10 unidades que fueron las que se utilizaron para realizar todas las misiones posteriores de reconocimiento.

Fuentes del texto:

«Silent Victory: The U.S. Submarine War against Japan», Clay Blair Jr., Lippincott Williams & Wilkins 1975

 

Facebooktwittermail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

uno × 1 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.