El escondite de Las joyas de la Corona

El padre de Isabel II, el rey Jorge VI de Inglaterra, ordenó esconder las joyas de la corona en el Castillo de Windsor para evitar que cayesen en manos de los alemanes ante una hipotética invasión

El tesoro más preciado y representativo de la monarquía inglesa son las famosas joyas de la corona, expuestas habitualmente en la Torre de Londres y utilizadas por la reina Isabel II en varias ceremonias solemnes como pueden ser la apertura anual del Parlamento Inglés. A parte de ser unos objetos de valor incalculable, su principal función consiste en representar el poder de la realeza británica, por lo que la desaparición de estos símbolos supondría un fuerte revés para la monarquía. En 1940, la Segunda Guerra Mundial alcanza al país y éste se prepara tomando diversas medidas ante la más que probable invasión alemana. El gobierno inicia diversas acciones de guerra psicológica utilizando programas de radio o difundiendo rumores en prensa escrita, y la casa real participa activamente concienciando a la población o preparando a su propia institución para los tiempos que deberá afrontar. Y es por ello que el rey Jorge VI decide esconder las joyas en el Castillo de Windsor, disponiendo que las joyas de las coronas se desengarzaran y se escondieran en una lata de galletas de la marca Fortt’s Original Bath Oliver Biscuits.

Lata de galletas Fortt’s Original Bath Oliver Biscuits

Fuente de la fotografía: lukehoney.typepad.com

Así pues, piezas como el famoso Rubí del Príncipe Negro, la piedra preciosa que luce justo en medio de la Imperial State Crown (la corona inglesa), fueron trasladadas desde Buckingham Palace hasta el Castillo de Windsor en el interior de dicha lata. El rey ordenó que se cavara un agujero bajo una de las puertas secretas de salida del castillo pensadas para ser utilizadas en caso de emergencia y que se cubriera bien la tierra para disimular su existencia ante los reconocimientos aéreos. Mientras las joyas estaban enterradas, se construían dos cámaras con puertas de acero para ponerlas a buen recaudo. Estos detalles han podido ser conocidos recientemente gracias al trabajo de un asistente del encargado de los archivos reales llamado Oliver Urquhart Irvine, quien encontró unas cartas enviadas a la madre del Rey Jorge VI en las que se detallaban estos trabajos. Un documental de la BBC recoge estos detalles y asegura que la reina Isabel II, que también pasó la guerra en el Castillo de Windsor, no conocía este hecho. Se aclara así lo sucedido con el tesoro real, desmontándose algunas teorías sobre el escondite de las joyas durante aquel periodo, tales como que habían sido evacuadas a Canadá o que habían pasado la guerra en una cueva situada en Gales.

La Imperial State Crown

Fuente de la fotografía: quien.com

Fuentes del texto: elperiodico.com,tn.com.ar,quien.com,lavanguardia,ngenespanol

Esta anécdota la narramos en el programa Stock de Radio, junto a Manolo Garrido

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4 comentarios sobre “El escondite de Las joyas de la Corona

  • el enero 18, 2018 a las 2:34 am
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    Hola

    Acabo de suscribirme al blog. Muy bueno, muchas gracias por tan interesante información. Un saludo desde México.

    Respuesta
    • el enero 21, 2018 a las 5:21 pm
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      Gracias por suscribirte Mayra. Un afectuoso saludo desde el otro lado del charco

      Respuesta
  • el enero 15, 2018 a las 12:59 am
    Permalink

    Hola.
    Qué interesante y qué curioso. Desconocía la historia.
    Un saludo y gracias por compartirla.

    Respuesta
    • el enero 21, 2018 a las 5:19 pm
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      muchas gracias por tu comentario Alberto, Saludos

      Respuesta

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