Cálculo de efectividad

Hacia el final de la contienda, los espías alemanes que operaban en Gran Bretaña y la Luftwaffe estaban tocados de muerte, y el servicio que prestaban para saber cuáles habían sido las bajas que producían los ataques con V1 y V2 era poco fiable o inexistente, por lo que se optó por un método un poco estrambótico. Se hacía un recuento diario de las esquelas publicadas en los periódicos ingleses, los cuales se compraban en España. Se realizaba un cálculo en el que intervenían el número de esquelas, la media de las edades de los fallecidos y la esperanza de vida antes de la guerra, con lo que se sacaba un número bastante aproximado de los fallecidos a causa de los ataques.

Fuente de la fotografía: elibrarynz.com

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