Ases de la aviación (30): Eduard Schallmoser aterriza en un jardín

El piloto alemán Eduard Schallmoser realiza un salto de paracaídas tras chocar con su caza Me-262 contra un bombardero americano B-26

El 20 de abril de 1945, la localidad Bávara de Memmingen se había convertido en el objetivo de una operación de bombardeo realizada por aparatos americanos Martin B-26 Marauder. A última hora de la mañana, las bombas arrojadas sobre la el casco antiguo dejan un saldo de 300 muertos y 635 edificios destruidos (entre los que destaca la Iglesia de Nuestra Señora de Memmingen, una construcción histórica datada en el siglo XIII). En cuanto se tiene conocimiento de este ataque, se avisa al JV44 (el famoso escuadrón de cazas me262) para salir a interceptar a los aparatos aliados. Uno de estos cazas es el “White 11”, pilotado por el sargento Eduard Schallmoser. Tras localizar la formación enemiga, Schallmoser logra situarse detrás del B-26 pilotado por el Teniente James M. Hansen, aunque al oprimir el gatillo de su cañón Mk108, éste no dispara. No era la primera vez que esto sucedía, y al igual que el 4 de abril, bajó la vista para comprobar que no tuviera puesto el seguro. Al alzarla de nuevo, se dio cuenta que estaba a punto de colisionar contra el B-26 y aunque viró rápido para evitar el choque, no pudo evitar rozar las palas de la hélice derecha de su oponente. 

Eduard Schallmoser junto a su madre en el jardín familiar

Fuentes de la fotografía: pinterest

Aunque el motor del B-26 resultó gravemente dañado, Hansen pudo hacerse con los mandos y regresar a la base, mientras que Schallmoser se retiraba en medio de una nube de piezas, y según uno de los artilleros del B-26 habiendo perdido parte del ala derecha. Con estos graves destrozos era imposible controlar el aparato, así que decidió saltar en paracaídas. La casualidad o el destino quiso que Schallmoser aterrizase en el jardín de la casa de su madre situada en Lenzfried-im-Allgau, sufriendo un fuerte golpe en su rodilla. Nada más caer, entró cojeando en la casa, donde su madre le preparó un plato de panqueques. Schallmoser estuvo internado en el hospital hasta el 25 de abril y luego volvió a reintegrarse al servicio.

Fuentes del texto: “Jagdverband 44: Squadron of Experten”, Robert Forsyth, Osprey Publishing 2008, stadtarchiv.memmingen.de, 

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