Paul Tibbets y Van Dirk comen pollo en Africa

Paul Tibbets, el célebre comandante de la misión que lanzó la primera bomba nuclear sobre Hiroshima, halló un sustituto para eliminar las raciones K de la dieta de su tripulación mientras prestaba servicio en Argelia

El nombre de Paul Tibbets pasó a la historia ligado al de su bombardero Enola Gay. Ambos fueron los principales protagonistas del lanzamiento de la bomba atómica Little Boy sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1944. Pero Tibbets no cumplió aquella misión en solitario. Junto a él se encontraba su amigo Theodore Van Kirk, el navegante del bombardero B-29 que formaba parte de su tripulación desde hacía tiempo y al que le unía una gran amistad. Ambos habían cumplido diversas misiones, entre las que destaca llevar a Eisenhower en el que fue un accidentado vuelo para el general hasta una base aliada en Gibraltar justo antes del inicio de la Operación Antorcha. Otro de los lugares donde coincidieron fue en Argelia, participando en diferentes misiones a bordo de un bombardero B-17. Fue precisamente allí donde sucedió la siguiente anécdota narrada por el propio Van Dirk:

Paul Tibbets y Theodore Van Kirk

Las raciones de comida que llegaban eran las famosas Raciones K, una dieta con bastante mala fama entre los soldados debido a su gusto demasiado salado. Tibbets se propuso mejorar la comida de su tripulación y propuso cocinar pollos en las latas vacías de 5 galones de gasolina. El cambio fue sustancial, pero los nativos, al ver la creciente demanda, iban incrementando el precio de su producto, hasta que finalmente a uno de los hombres de la base, llamado Sanders, se le ocurrió cerrar un trato con los nativos ofreciéndoles la bodega de carga de un B-17 como gallinero para que pudieran resguardar los pollos durante la noche a cambio de recibir unos cuantos gratuitamente. Los argelinos aceptaron gustosamente, así que durante un tiempo, la tripulación de Tibbets pudo comer pollo sin pagar un solo dólar. Todo ello duró hasta el día en que partieron a primera hora de la mañana hacia una nueva base, llevándose los pollos que habían dormido en las bodegas de carga y dejando a los árabes en tierra, amenazándolos con los puños en alto y maldiciéndolos mientras el B-17 se elevaba desde la pista.

Fuentes de la fotografía: Atomic Heritage Foundation

Fuentes del texto: planeandpilotmag

 

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